Los péptidos son moléculas proteicas delicadas, cuya acción depende de mantener la estabilidad química y estructural. Las condiciones inadecuadas de almacenamiento pueden provocar su degradación y, por ende, reducir su eficacia en la suplementación, la cosmética o la medicina. Es importante conocer las reglas básicas para asegurar la máxima durabilidad de los péptidos y proteger la inversión en un producto de alta calidad. En este artículo explicaremos en qué condiciones almacenar los péptidos, cómo protegerlos de la luz, la humedad y la temperatura, y cómo es el proceso de almacenamiento de las formas en polvo y en solución.
¿Cómo afecta la temperatura a la estabilidad de los péptidos?
La temperatura tiene un papel clave en el mantenimiento de la actividad biológica de los péptidos. Las condiciones óptimas de almacenamiento dependen de la forma del producto. Los péptidos en polvo suelen ser más estables y pueden conservarse a temperaturas de 2 a 8°C, mientras que las soluciones requieren temperaturas mucho más bajas, a menudo incluso -20°C.
En el caso de péptidos sensibles a la degradación, cada calentamiento o descongelación puede causar cambios en la estructura de la molécula. Por eso es necesario evitar ciclos frecuentes de congelar y descongelar. Lo mejor es dividir el producto en pequeños envases que se abran una sola vez.
Es importante recordar que las altas temperaturas aceleran significativamente la degradación. Incluso un almacenamiento breve a temperatura ambiente puede ser perjudicial para algunos péptidos.
Ejemplos de reglas:
- Péptidos en polvo: refrigerador a 2–8°C
- Péptidos en solución: congelador a -20°C o menos
- Evitar mantenerlos mucho tiempo fuera del frío

¿Cómo proteger los péptidos de la luz y la humedad?
Los péptidos son especialmente susceptibles a la degradación en presencia de luz ultravioleta y humedad. La luz puede causar fotooxidación, y el agua puede provocar reacciones de hidrólisis. Por eso los fabricantes suelen entregarlos en frascos oscuros y herméticos.
La mejor solución es guardar el frasco en su envase original, en un lugar seco y sombreado. Si el producto ya está en uso, conviene además colocarlo en una bolsa hermética con absorbente de humedad.
Al almacenarlos en el refrigerador es importante que los péptidos no estén en contacto con aire húmedo, que puede condensarse en superficies frías. Por eso, al sacar el frasco, se debe dejar que alcance la temperatura ambiente antes de abrirlo.
Lista de consejos prácticos:
- Guardar en envase oscuro y hermético,
- Usar absorbentes de humedad,
- Evitar cambios bruscos de temperatura,
- Proteger de la luz solar directa.
¿Se almacenan igual los péptidos en polvo y en solución?
No – la forma del preparado determina las condiciones de almacenamiento.
Los péptidos en polvo son más resistentes y pueden transportarse a temperatura ambiente por un corto tiempo. En casa, sin embargo, es mejor conservarlos en el refrigerador para prolongar su vida útil.
En cambio, los péptidos en solución son mucho menos duraderos. El agua como disolvente acelera las reacciones químicas, por lo que este preparado debe guardarse en el congelador y usarse lo antes posible tras su preparación.
Además, es importante prestar atención al tipo de disolvente: las soluciones en tampones pueden ser más estables que las hechas con agua pura, pero esto requiere indicaciones específicas del fabricante.
¿Cómo porcionar y preparar correctamente los péptidos para su uso?
El porcionado es clave para evitar descongelaciones repetidas. Lo mejor es dividir el péptido en unidades más pequeñas desde la primera apertura del frasco. Esto se puede hacer transfiriendo o enjuagando parte del contenido en recipientes estériles y herméticos.
Al preparar la solución se debe usar únicamente agua estéril o tampón según las indicaciones del fabricante. Es importante que el proceso se realice en condiciones asépticas para evitar contaminación microbiológica.
Si el péptido es especialmente sensible, conviene preparar solo la cantidad necesaria para un solo uso. El resto se conserva en forma liofilizada en el refrigerador o congelador.
Reglas para el porcionado:
- Dividir el producto en pequeñas porciones
- Evitar descongelar repetidamente
- Trabajar en condiciones limpias y asépticas
- Usar los disolventes recomendados
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo transportar péptidos sin refrigeración?
Sí, en el caso del polvo, por algunos días si están bien cerrados. Las soluciones requieren refrigeración.2. ¿Cuánto tiempo puedo conservar un péptido después de disolverlo?
Generalmente de varios días a varias semanas, dependiendo del tipo y la temperatura.3. ¿Cómo saber si un péptido ha perdido sus propiedades?
Un cambio en el color, olor o consistencia puede indicar degradación.
Contáctanos para elegir los mejores péptidos y aprender cómo almacenarlos para que mantengan toda su eficacia.






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